Tiempo estimado de lectura: 1 minuto
El folículo piloso es una compleja estructura en forma de bolsa situada bajo la piel, esencial para el crecimiento y desarrollo del vello en el cuerpo humano. En lo más profundo de su centro se encuentra la papila, enriquecida con capilares que suministran nutrientes vitales. La matriz que lo rodea es un lugar vibrante de división celular donde se produce queratina para formar nuevo pelo.
Estas células se convierten en el tallo del pelo, la parte del pelo que crece visiblemente fuera de la piel, especialmente de los poros. Este tallo está formado por tejido muerto queratinizado y es lo que percibimos como pelo. Su base, la raíz del pelo, se asienta firmemente en el folículo y se nutre de glándulas sebáceas que producen un aceite natural para lubricar el pelo y la piel.
Otro componente importante, el músculo erector pili, permite que el pelo se erija, fenómeno que provoca la piel de gallina en caso de frío o reacciones emocionales. El estado y la funcionalidad del folículo piloso repercuten directamente en la calidad, la densidad y el grosor del pelo, en lo que influyen factores como la dieta, las hormonas y la salud general. Además, los folículos pilosos desempeñan un papel clave en la renovación y curación de la piel, al servir de fuente de células madre.
