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La caída temporal del cabello se refiere a la pérdida temporal del cabello causada por diversos factores, como cambios hormonales, estrés, deficiencias nutricionales, enfermedad o tratamiento médico. Las fluctuaciones hormonales, como las que se producen durante el embarazo, después del parto o durante la menopausia, pueden provocar la caída temporal del cabello. Los trastornos hormonales, como una glándula tiroides hipoactiva (hipotiroidismo) o hiperactiva (hipertiroidismo), también pueden afectar al ciclo del cabello y provocar su caída.
Los niveles elevados de estrés o los acontecimientos traumáticos pueden alterar el ciclo de crecimiento del cabello y provocar su caída temporal, que a menudo se produce unos meses después del acontecimiento estresante. Este tipo de caída del cabello se conoce como efluvio telógeno. Una dieta desequilibrada o síntomas de carencia, sobre todo falta de hierro, zinc, vitamina D y otros nutrientes importantes, también pueden perjudicar el crecimiento del cabello y provocar su caída temporal.
Algunas enfermedades, como las infecciones, la fiebre o las enfermedades crónicas, así como los tratamientos médicos, como la quimioterapia, también pueden provocar la caída temporal del cabello. Tras el tratamiento o la recuperación, el pelo suele volver a crecer. La caída temporal del cabello suele ser reversible. Una vez identificada y tratada la causa subyacente, el ciclo capilar se normaliza y se reanuda el crecimiento del pelo.
El apoyo mediante una dieta equilibrada, el control del estrés y, si es necesario, el tratamiento médico pueden favorecer el proceso de curación. La caída temporal del cabello es una afección pasajera que suele desaparecer por sí sola una vez eliminados los factores desencadenantes.
